«El salón de música» (Jalsaghar), SATYAJIT RAY, India, 1958.


Una evocación casi de fábula, se hace notar en «Jalsaghar». Como una narrativa de cuento, que evocase a uno de los últimos privilegiados de sangre, a uno los poderosos terratenientes bengalíes, Huzur Bishwambhar Roy  ‒interpretado por Chhabi Biswas‒. Una fábula que en ocasiones parece querer ser expresionista, por sus contrastes lumínicos y algunas emociones ligeramente caricaturizadas.

Un palacio en decadencia, como su inquilino, enviudado y sin descendencia al morir su mujer e único hijo en accidente, ve cómo se van apagando las luces de un linaje antiguo en su esplendor. La lámpara central del salón de música es un símbolo destacado de estas luces desvaídas. A través de este espacio reservado para la música, se representa el goce de lo áulico, y el alto valor que se le concedió a las actuaciones sonoras entre las clases nobles, reales o privilegiadas.

Algo recuerda este aristócrata bengalí al Gattopardo del escritor Giuseppe Tomasi di Lampedusa, en la película de Luchino Visconti, por el contraste mostrado entre las clases sociales emergentes, hechas a sí mismas a través de sus negocios y el dinero, y las clases nobles, hechas por la riqueza de sus antecesores. También recuerda al final de la sofisticación intelectual de un Aschenbach en Muere en Venecia (novela de Thomas Mann llevada al cine por Visconti también). Solo que en este filme, es la música el tema por el que se manifiesta el modo de apreciar los formalismos del poder económico y social. Y parece convenir al carácter de inmaterialidad de la música, el hecho de que perviva en los últimos momentos de vida del poder cultural, social y económico del señor terrateniente.

Una música que tiene el privilegio (la auténtica nobleza es el arte) de tener las mejores secuencias del largometraje. Una música melismática, rica en vocalizaciones hasta su éxtasis virtuoso. Como la danza, que aparece interpretada por una bailarina. Llega a un nivel de sofisticación virtuosística, semejante a cualquier figura e interpretación en una ópera de la música europea.

Eduardo Beltrán Jordá

Pisarro en la colección Clark


«Camino, efecto de lluvia» (1870), Camille Pissarro

Eduardo Beltrán Jordá

Observaciones de algunas obras de Pissarro, resultado de la visita a la exposición, Impresionistas. Maestros franceses de la colección Clark, que tuvo lugar en Barcelona (Caixaforum) del 17 de noviembre de 2011, al 12 de febrero de 2012. Sigue leyendo

El «Corpus Christi» esotérico: el Cuerpo del Todo


Moma3

Fotos de Tono Giménez

 

Eduardo Beltrán Jordá

La celebración del Corpus Christi es religiosa. Tiene un sentido litúrgico propio dentro de la Iglesia católica, y una manifestación popular en los países de fe católica, hispanoamericanos y de la Europa meridional. Pero tiene más significados: antropológicos, simbólicos, sociológicos e históricos. Sigue leyendo

“La Mirada de Ulises”, de Theo Angelopoulos


to-vlemma-tou-odyssea-1-235247184

Eduardo Beltrán Jordá

El Ulises de Theo Angelopoulos es “A.”, el protagonista de esta película (Ulysses’ Gaze, 1995), interpretado por Harvey Keitel. El director griego Theo Angelopoulos (1935–2012), el director griego en la ficción, el personaje “A.”, y el Ulises homérico (Odiseo), podrían ser uno y lo mismo. La trayectoria de regreso a una particular Ítaca de A. desde Estados Unidos a Europa –a la península balcánica–, tiene como pretexto un estreno inverosímil de una de sus películas, que es recibida con una polémica igual de inverosímil. Sigue leyendo