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Jose Gutierrez Solana (“Mujer ante el espejo”, ca. 1931)

José Gutiérrez Solana (Mujer ante el espejo, ca. 1931)

Eduardo Beltrán Jordá

Realidades. Expresiones. Pintura figurativa española del primer tercio del siglo XX, que ha aprendido la lección de Courbet, Cèzanne, de “Los Caprichos” de Goya, de la literatura de Valle Inclán y Pio Baroja sobre los inveterados españoles. Algunas apreciaciones sobre este cuadro.

Se trata de José Gutiérrez Solana (1886-1945). Adopción del lenguaje pictórico innovador post-impresionista (Cézanne, Van Gogh, Gauguin) donde se destaca la libertad no ilusionista en el tratamiento de las cualidades matéricas mediante la plástica pictórica: toscos volúmenes entre trazos negros; pero mostrando una temática de carácter naturalista-expresionista, en continuidad con parte de la herencia de la llamada “España Negra” (la mirada de escritores y pintores viajeros franceses sobre una España a penas liberada del “Antiguo Régimen”, en la primera mitad el S. XIX), aquellos temas de carácter pintoresco, romántico, y tradicional, que llevaron, a la pintura Darío Regoyos, y a la literatura, el poeta belga Emile Verhaeren, en 1898/9.

Además el pintor Solana, trató de representar -tanto por escrito como plásticamente-, un costumbrismo (cultura, religión…) de raíz irracional anclado en el pasado (quizás medieval); la realidad, verdaderamente insalvable y sórdida; y la idiosincrasia hispánica vital y real, sarcástica y mordaz, dada a la hipérbole y a la pantomima.

El modo de representación de esa “España negra” consuetudinaria, viene acompañado de un estilo artístico realista y naturalista, cercano a la podredumbre tanto moral como física, a lo irracional y a lo grotesco. Según Camilo José Cela, el desprecio “agudo” de la materialidad y la realidad es propio del sentido de trascendencia del ser español. Basándose en esta idea, la aversión por lo real, enfatizando sus características materiales, tendría una voluntad ascética intrínseca, un recuerdo imperturbable de la vanitas humana. Si lo interpretásemos así, sería cierto que los aspectos más repulsivos o ausentes de cualquier complacencia o refinamiento material, de las obras del pintor Solana, provocarían una inquietud de inveterado temor espiritual, negando el efecto afable y placentero, por el absurdo y mordaz.

En opinión de Valeriano Bozal en las pinturas de Solana la percepción táctil predomina sobre la percepción visual ilusionista. El resultado es la preponderancia de los valores sensibles de corporalidad y materialidad, y el abandono de la seguridad visual que proporcionaba el modelado renacentista -y la pintura tradicional-, donde la luz determinaba la claridad tanto compositiva como espacial de las obras pictóricas. Deteniéndonos en “Mujer ante el espejo” -a pesar de que no sea el ejemplo más indicado-muestra la característica principal que queremos destacar aquí: presentar la materia como luz, delimitada por contornos del dibujo sombreado en negro. Este tipo de materialidad física no modelada lumínicamente, en ocasiones apartada de una volumetría de tradición pictórica, será un rasgo de lenguaje vanguardista.

Valeriano Bozal incluye la yuxtaposición de figuras -su individualidad-, algunas de ellas representadas aisladas de otras figuras por comportamiento, composición o tratamiento plano, sin relieve aparente tal como una pintura egipcia, semejantes a muestras de estilo vanguardista.

Veamos cómo Solana representa en este cuadro “la importancia de la materia pictórica para representar la materialidad física”, en palabras de V. Bozal. ¿Estaríamos hablando de aplicar materia para semejar materia? Tal y como se apuntó con anterioridad, parece no haber tanta adecuación, tanta descripción por semejanza, entre los objetos o los elementos materiales (el cuerpo femenino y los tejidos), y un espacio diáfano en el que la percepción lumínica se base en un claroscuro definidor, el cual permita visualmente la tridimensionalidad, tal como el aspecto fotográfico-ilusionista de nuestra mirada, dijésemoslo así. Por el contrario, parece que existe una tendencia a una representación casi matérica, de lo físico, ya sea en planos o volúmenes, no verosímil ópticamnete, a la manera tradicional renacentista. Ya se indicó la técnica propia de G. Solana, en la que el volumen o el segmento de materia se muestran encorsetados entre trazos negros. Compárense los pliegues de la figura en “Mujer ante el espejo”, con los de cualquier hábito monacal en una pintura de Zurbarán.

Francisco de Zurbarán, The Martyrdom of Saint ...
Francisco de Zurbarán, “The Martyrdom of Saint Serapion”

Es un claro ejemplo de lo que se quiere diferenciar, entre dos técnicas; una, tradicionalmente renacentista en su procedimiento (aunque se haya citado un ejemplo barroco), con una retórica ilusionista; y otra, nueva, con afinidades de vanguardia con base en aspectos del arcaicismo o primitivismo pre-renacentista. Pongo como ejemplo, una vez más, el trazo negro delimitador de figuras y formas, y la espesura plástica del óleo en Solana, que se diferencian del claroscuro escultórico en Zurbarán.

Si menciono aquí el término primitivismo, hago referencia fundamentalmente a la idea de E. H. Gombrich por la cual la abstracción sustancial del arte primitivo, tiene en parte su causa por querer sustituir psicológicamente un objeto, al cual se le quiere dotar de expresión y significación, para que sea muestra de, para que sea su símbolo, para re-crearlo, y no para retratarlo, dotarlo de figuración fiel o describirlo. De esa manera los rasgos de estilo de Solana bien podrían incorporarse al primitiv-ismo por medio del expresionismo de la materia, aun figurativa. Gombrich plantea que cualquier arte primitivista tiene un concepto abstracto premeditado técnicamente, ¿el de Gutiérrez Solana sería el realismo español de carácter matérico y físico?

Más información:

– BOZAL, V. (2006), Jose Gutierrez Solana, “nuestro Courbet”. En: Estudios de arte contemporáneo II. Temas de arte español del siglo XX, Madrid, A. Machado Libros S. A., p. 67-88.

– LOZANO MARCO, M. A. (2000), Imágenes del pesimismo. Literatura y Arte en España 1898-1930, Universidad de Alicante.

– URRERO, G. (2009), La España negra de José Gutiérrez Solana, The Cult (Revista digital)

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