El buen pastor


Eduardo Beltrán Jordá

Si de alguna virtud puede enorgullecerse el cine estadounidense es de aquella que sabe narrar. Robert de Niro puede estar orgulloso de ello. En El buen pastor (2006) relata una historia sobre el origen de la democracia estadounidense que incorpora elementos “fascistas” a raíz de la Segunda Guerra Mundial con la CIA. La Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos fue formada para obtener la información necesaria para la seguridad nacional y para su auto defensa y su expansión; y sus miembros fueron reclutados de las hermandades universitarias de raza blanca, privilegiada y conservadora: una fuente sibilina de totalitarismo mundial. La película narra la defensa de la política estadounidense, su nación (América, así la llaman) y su estilo de vida. Invita a ver su propia democracia como ellos mismos lo hacen: de una manera “supersticiosa”. Sigue leyendo