Los “Velázquez” de Manet


Le déjeuner

“Le déjeuner” (Manet, 1868)

Eduardo Beltrán Jordá

En la exposición Velázquez y la familia de Felipe IV (octubre 2013-febrero 2014), intenté mirar las pinturas expuestas teniendo presente -descifrando cierta incógnita- aquello que para Manet pudo representar Velázquez, en su formalización de la nueva pintura plásticamente explícita, y que según los investigadores, muestra la inmediatez de los personajes reales, en su tiempo y su vida (la “vida moderna”). Observé las pinturas de Velázquez con la memoria visual presente en los primeros cuadros de Édouard Manet, y me propuse hacerme estas preguntas: ¿qué fascinaría a Manet en esta exposición?; ¿cuáles de los cuadros velazqueños que se muestran aquí, hubiese firmado Manet? Sigue leyendo

Anuncios

Velázquez en Ortega y Gasset


Eduardo Beltrán Jordá

Velázquez, que según los que le conocieron, era de temperamento melancólico, no creía que los valores convencionalmente loados -la belleza, la fortaleza, la riqueza- fueran lo más respetable del destino humano sino que más allá de ellos, más profundo, más conmovedor se hallaba  el valor -más bien triste y aún dramático- de la simple existencia.

El ‘naturalismo’ de Velázquez consiste en no querer que las cosas sean más de lo que son, en renunciar a repujarlas y perfeccionarlas; en suma, a precisarlas. La precisión de las cosas es una idealización de ellas que el deseo del hombre produce.

(José Ortega y Gasset, Velázquez, Madrid, Espasa Calpe, 1999, p. 230-34)

Retrato de desconocido (Velázquez)

Sigue leyendo