zen


” … el zen -en chino Ch’an- es una escuela budista que nació en China entre los siglos VI y el VII y se desplazó a Japón en el siglo XII. Se trata de una práctica que, como todos los enfoques budistas, apunta a liberar la mente de su confusión habitual que la lleva a identificar las palabras, las ideas y los conceptos con la realidad misma, y de todos los problemas y conflictos emocionales generados por esta confusión. Desde este punto de vista, el ego, el tiempo, el cuerpo, la vida y la muerte son meros conceptos que no tienen más ni menos realidad que los números o las medidas abstractas, como las pulgadas o las onzas, por ejemplo. Según el zen, esta libertad no depende de un proceso de aprendizaje gradual y acumulativo sino que implica un salto intuitivo que tal vez no sea posible hasta haber practicado largos períodos de meditación que permitan que la mente se asiente, clarifique, y ponga fin a la interminable cháchara que continuamente tiene lugar en el interior de nuestra cabeza. Los koans se basan en anécdotas sobre las enseñanzas en forma de preguntas y respuestas de los antiguos maestros y están orientados a que uno deje de pensar. Los monjes zen -o, mejor dicho, los seminaristas zen- fueron artistas, poetas,arquitectos y jardineros muy fecundos que dejaron una impronta indeleble en las culturas china y japonesa. La enseñanza del zen siempre ha estado abierta por igual a hombres y mujeres …”

Alan Watts, Memorias (1915-1965), Kairós, p.126.

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renuncias


Existe una relación de semejanza entre la negación psicológica o mental en el budismo zen (o en el zen occidentalizado) y la estética de la renuncia en Schopenhauer. Las alternativas al instinto -a la voluntad vital- y a la conciencia individual son la contemplación estética o la negación zen.