“Santa Margarita de Antioquía” (Francisco de Zurbarán).


Zurbarán Santa Margarita

Eduardo Beltrán Jordá

Zurbarán no parece ceñirse a las referencias iconográficas exactas de la santa de culto oriental ortodoxo, Santa Margarita de Antioquía, y es muy posible que este tipo de iconografía fuese más orientada a la ornamentación en procesiones que a un culto más privado. El fin de los cuadros antiguos, ahora está vinculado a los museos, a los ojos privados de sus poseedores, o a los de los usuarios de las exposiciones donde aparecen eventualmente o permanentemente colgados. Sigue leyendo

“La huida a Egipto”, Francisco de Zurbarán (1598-1664)


“The Rest on the Flight into Egypt”, ca. 1638-40, Francisco de Zurbarán (Spanish, 1598–1664), oil on canvas, 59 1/16 x 62 5/8 in., Partial and promised gift of Barney A. Ebsworth Collection, 2011.36, Photo: Courtesy of Agnew’s Gallery, London. Currently on view in European Masters: The Treasures of Seattle, special exhibition galleries, fourth floor, SAM downtown.

Eduardo Beltrán Jordá

La imagen nos indica una representación del pasaje evangélico, la huida a Egipto de la Sagrada Familia. Un modelo iconográfico (1) adecuado a la pedagogía de la sencillez mostrada en los santos personajes. Para entender esta enseñanza, la disposición representativa se organiza en un centro de interés, que es la visualización exenta de las figuras sagradas en su tránsito, situándolas en primer plano del cuadro y ocupando todo su espacio, limitando el paisaje de la geografía descrita en la narración (diríase la situación espacial) como accesorio y lejano, a la parte superior derecha de la composición.

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“Entierro de Santa Catalina de Alejandría en el Monte Sinaí” (Francisco de Zurbarán y Salazar)


“Entierro de Santa Catalina de Alejandría en el Monte Sinaí”, (Francisco de Zurbarán y Salazar, antes de 1630)

Eduardo Beltrán Jordá

Zurbarán padre, es uno de los hitos de la pintura europea y española del Seiscientos (siglo XVII). Formalmente es majestuoso e ingenuo, al mismo tiempo; por su plasticidad volumétrica y escultórico monumental, y sus taras formales espaciales (deformaciones en escorzos de las figuras y desajustes en la perspectiva) (1); por su especial finura en la pincelada y sus rostros de piadosa bondad espiritual; por su cromatismo, diríase que sobrio y pulcro en su armonía.

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